La caverna

Hoy he terminado La caverna, escrita por Saramago.

Después de tiempo, mucho tiempo realmente, ya que este libro lo empecé a leer hace casi dos años, pero acabé abandonándolo casi a la mitad (tiene 400 páginas, al menos la edición que he leído), y lo recuperé el verano pasado, volviéndolo a abandonar a finales del mismo, pero he vuelto a cogerlo, y con ganas, en el último mes.

La verdad es que solo con leer el título, ya piensas sobre lo que va a tratar el libro, y en parte, en gran parte, tiene un símil con el Mito de la Caverna de Platón, pero también en gran parte es una gran introspección en el personaje principal, Cipriano Algor, donde nos cuenta todos los pensamientos que tiene en un momento decisivo de su vida (de su vida madura, cosa que se recuerda a lo largo del libro) y como va acatando lo que viene de la mejor manera que puede, y de una manera razonada.

Una de las cosas que más me gustan del libro, y para lo cual he de admitir que hay que estar entrenado, es el hecho de que este libro no tiene párrafos apenas, tampoco el dialogo está escrito de la manera más común, así que requiere paciencia y concentración leer el libro (si, creía que estaba acostumbrada a las lecturas con párrafos eternos, pero en realidad esto a sido todo un reto).

La verdad, es un libro que ahora mismo, y si gusta leer, y si además gusta leer novela más densa. Veo desde hace tiempo, y cada vez me doy más cuenta, una clara diferencia entre la manera de escribir de los novelistas hispanohablantes y los de lengua inglesa, y no digo que un estilo sea mejor y otro peor, pero los cojo más o menos a gusto dependiendo de la temporada en la que me encuentre.

Advertisements

Por favor, cerrad la puerta al salir

Por favor, cerrad la puerta al salir. Acompañad a la puerta con la mano para cerrarla. Acompañadla, por favor, en ese proceso, sino, puede venir una racha de viento, y dejarla abierta, y romper así el equilibrio en el interior.

Por favor, cerrad la puerta al salir. Gracias.

Exámenes de enero

Llega enero, y con su llegada te das cuenta de que eso de “voy a ir al día” y “voy a estudiar desde antes” que dices todos los años, no ha sucedido. Es evidente que la gestión del tiempo no siempre es la misma, ni la adecuada. Cada persona es de una manera: yo soy un desastre en cuanto a gestión del tiempo se refiere, y más si es tiempo de estar sentada leyendo las mismas cosas una y otra vez.

Así que enero es un mes que me cuesta, que me cuesta mucho. También me cuesta junio, que tiene otros exámenes e incluso más.

Pese a que estos meses me cuestan, he decidido tomarme las cosas con más tranquilidad y buscar esos momentos pequeñitos que hacen que me sienta bien, que me hacen relajarme y que son pequeñas cosas que me aportan, me suman, y no que me restan.

Que está bien intentarlo dar lo mejor de ti, pero también está bien dedicarte a ti mismo en algún momento del día.

Propósitos de año nuevo

Empieza 2018 y cómo no, me he hecho propósitos, como cualquier otra persona, aunque son varios los que tengo en mente.

Uno de esos propósitos es retomar este blog que hace ya algunos meses se ha quedado abandonado y, sinceramente, es algo que me sabe muy mal, porque este año y en especial los últimos meses no he tenido la motivación suficiente para conseguir seguir publicando cosas aquí, y espero este año espero ser un poco más consciente con este pequeño espacio que en su día creé y con las cosas que me apetece compartir.

Han cambiado muchas cosas, intento tomarme todo con más calma y creo que dentro de ese proceso de cambio que he iniciado volver a publicar en el blog hará bien, y espero cumplir, ya que como todos sabemos muy pocos propósitos de año nuevo se acaban cumpliendo, aunque espero que este sea uno de esos que sí se cumplen.

Bienvenido, 2018.

IMG_20171229_125017

Conceptos nuevos y confusos: el Feminismo Neomalthusiano

Lo primero que tengo que decir es que hasta hace dos días el concepto de “Feminismo Neomalthusiano” para mí no existía, es decir, no tenía ni idea de que un concepto así existiera. Sabía que existe el concepto de Feminismo, está ahí, día a día en mis pensamientos; también sabía que existe el concepto de Neomalthusianismo, pues por mis estudios es un tema que hemos tratado. Hasta ahí todo bien.

El tema está en que para una de las asignaturas de mi carrera tengo que leer un libro titulado El ecologismo de los pobres. Conflictos ambientales y leguajes de valoración, de Joan Martínez-Alier. Lo de “tengo que leer un libro” es literal, teníamos que leer un libro sobre problemas ambientales, a nuestra elección, el libro que yo elegí es este. Me está costando avanzar en este libro porque en los primeros capítulos contiene muchos conceptos nuevos para mí y que a veces me cuesta comprender, párrafos que tengo que leer dos veces y cosas que tengo que subrayar –cosa que a veces se me va de las manos y termino subrayando media página-, uno de esos nuevos conceptos para mí es el de Feminismo Neomalthusiano.

Después de leer ese apartado –como he dicho hace dos días- imaginad la impresión que me ha dado que sigo reflexionando en ello desde entonces y ahora, literalmente pienso que lo que quiere decir este concepto es algo así como que el feminismo surgió a la par que la corriente neomalthusiana y las mujeres se dieron cuenta del problema de la superpoblación mundial y por eso decidieron que querían tener un control sobre su cuerpo en cuanto embarazos se refiere.

Esa es la idea a la que he llegado, si alguien tiene más idea sobre este concepto o corriente, por favor le pido que me ilustre, seguramente esto que he pensado no tenga mucho que ver con el concepto en sí o con lo que quiere decir el autor, ya he dicho que este libro para mi contiene muchas cosas nuevas, y esta es una de las que más me ha llamado la atención y sobre la que quiero saber más, y que por lo tanto, apunto en mi lista de “Cosas por hacer” para documentarme sobre ello.

Se había acostumbrado a su espacio, su silencio y su soledad; había concluido que le costaría mucho compartir su cama, su baño y su ropero y que ningún hombre podía satisfacer todas sus necesidades. En la juventud creía que, sin el amor de pareja, estaba incompleta, que le faltaba algo esencial. En la madurez agradecía la rica cornucopia de su existencia.

Más allá del invierno, Isabel Allende.

Hoy he leído un texto escrito por Elvira Lindo, titulado “De mis soledades vengo”. Es más, ese texto es lo primero que he leído en este día, y me he sentido a la vez identificada y aliviada.

El texto en si trata sobre la soledad, y de con el me he sentido identificada porque me ha hecho recordar aquellos dos meses tan malos en los que me sentí así: sola. Y me he sentido aliviada también al ver un texto escrito sobre este tema, que parece que todo el mundo comprende pero que en realidad a cada persona que le pasa lo siente de una manera distinta.

Del texto me quedo con una cita a otra autora, Olivia Laing en La ciudad solitaria. Aventuras en el arte de estar solo, libro que dejo en mi lista de lecturas pendientes : “¿Qué se siente al estar solo? Es una sensación parecida al hambre: como pasar hambre mientras alrededor todo el mundo se prepara un banquete”.

Por si alguien quiere leer el texto de Elvira Lindo, aquí dejo el enlace: De mis soledades vengo.