LOS DE SIEMPRE

No es el tiempo el que pasa, pasamos nosotros
– Anónimo

Hubo un tiempo en que nuestra bebida favorita fue el malibú con piña, y nuestra preocupación más grande que colara el DNI que nos habían prestado. Ansiábamos que pasaran los días para que cambiaran esas fechas, y poder entregárselo al puerta con aire de superioridad y satisfacción, diciéndole con la mirada un ya no puedes tirarme. Al menos no por la edad.

Los mejores planes eran los parques oscuros en pleno invierno con un cartón de sangría en la mano. Saborear el humo de un cigarro y reír de un lado a otro con tus compañeros de instituto. Si llovía daba igual, siempre que estuviera aquel puente que cruzaba la carretera bajo el que poder resguardarse.

12b640e0f9f82fee23e0d2b89a8d77e4.jpg

Probablemente nunca más has sentido tanto frío como aquellas madrugadas de temperatura polar, feliz con tus medias transparentes, caminando de un lado a otro…

View original post 547 more words

Advertisements

Mirar atrás, pensar que antes era mejor, pero luego piensas, y lo que piensas te dice otras cosas:

No es que fuera mejor antes, que fueras más feliz o menos, lo que pasa es que ahora eres mucho más consciente de las cosas que pasan a tu alrededor, ahora tienes más miedos y temores, y antes, eras más alocada, inconsciente. ¿En qué momento empezó eso a cambiar? No lo sabes, sólo sabes que de un tiempo a ahora las cosas no son iguales y no eres igual, pero ello no significa que seas menos feliz o menos tu. Las personas cambian, encontrar la felicidad puede ser más difícil porque hay más preocupaciones, pero que ella depende de ti, y que tienes que hacer las cosas que te hagan feliz, así, sin más.

¿Qué está pasando?

No estoy entendiendo nada de lo que me está pasando. Hace apenas tres días estaba hundida, no quería hacer ni hacía nada, no salía de mi propoio buvle y de repente, todo vuelve a estar como antes y parece que nada haya pasado.

Es raro que de repente me encuentre bien, tan bien en comparación a como me he sentido este mes atrás, y me da miedo que sea temporal y que en cualquier momento vuelva a sentirme mal, pero de momento, voy a disfrutarlo lo más y mejor que pueda, porque no puedo estar toda la vida amargada.

tumblr_o0kyrp0kRm1uy95uvo1_500

Odiar y seguir.

Odio estar así. Lo odio mucho.

Sé que estoy mal, sé que lo estoy, e intento no estarlo, intento ir mejorando, hacer cosas, y sin embargo, llega un punto del día en el que no puedo más, así, sin más, no puedo más. Esto se pasa ya, me afecta a la hora de estudiar, de relacionarme, de comer, a la hora de todo. Me preocupa mi salud, como poco y mal, incluso a veces he vomitado sin querer. No quiero esto, no lo quiero.

Me he propuesto avanzar, no quedarme estancada en esto, ir a mejor, porque a peor ya no creo que se pueda más. Intentar superar lo que me pasa, sea lo que sea. Seguir.

Miedos

Que ahora siento miedos que antes no tenía, y me agobian. Espero que con el tiempo pasen de largo por mi vida, pero no recuerdo otra vez en la que lo haya pasado tan mal como lo paso ahora. Mis miedos están ahí, y no sé si estaban antes o no, pero si estaban no los tenía en cuenta en absoluto.

Supongo que pienso demasiado, y supongo también que no debería, ya que eso me hace sentir mal, cada vez peor, pero mi mente no para.

Ya no me concentro en nada, ni en escuchar música, cosa que antes me tranquilizaba mucho, ni en estudiar, ni en leer. Cada día me cuesta levantarme más, y también tengo ganas de dormir continuamente, porque de esa manera mi mente para.

Menos ilusión, menos ganas, menos emoción. Y cada vez a más.

Cuando hablamos

Ahora hablamos, hablamos bastante, y cuando lo hacemos, al principio de la conversación me siento bien, pero llega un punto en el que la culpabilidad se va acumulando, cosa que no entiendo por qué, bueno sí, porque no hice las cosas bien, y porque aun no sé lo que siento.

¿Quizá deberíamos dejar de hablar del todo? Puede. Más que nada, yo sé lo que me pasa y como me siento, pero no sé lo que tu sientes. Puede que sea lo mejor. Sé que es egoista pensar esto, pero creo que yo estoy mejor sin hablar, sin embargo al mismo tiempo a veces el saber que estás ahí me tranquiliza.

Cuando hablamos y no sé que hacer.

¿Qué quiero?

¿Hay alguna manera de saber lo que quieres? Se supone que tienes que saber lo que quieres, pero yo no lo sé, y me agobia no saberlo. Creía que quería una cosa, y cuando la tengo, estoy un tiempo bien y cómoda y luego ya no, y la dejo, y puede que no sea lo mejor que podría haber hecho.

Cambiar de costumbres siempre me ha costado, pero ¿realmente no quería acostumbrarme a eso? Era lo que quería. ¿Qué hay que cambiar ciertas costumbres? Pues sí, claro. ¿Que soy capaz de hacerlo? Por lo visto no. Porque siempre hago lo mismo, cuando algo me asusta, cuando creo que no soy capaz de hacer algo, desaparezco, lo dejo, huyo. No es justo, no es justo para ti.

Otras veces me han forzado a no dejar las cosas que estaba haciendo por muy difíciles que fueran o por muy difíciles que fueran. Gracias a mis padres no dejé el bachillerato, y gracias a ellos ahora estoy estudiando en la universidad una cosa que me encanta, que me llena, y nunca habría pensado que llegaría aquí, o que sabría a lo que quería dedicarme, lo que querría hacer, tanto como lo sé ahora. Eso se lo tengo que agradecer a ellos.

Hay otra cosa, y aplicada a lo que me pasa actualmente, que también he de agradecer a ellos, y son las charlas que he tenido, el poder haberme sincerado con ellos, el que me escucharan y me dieran consejo según su experiencia, según como ellos lo ven. Pero estas conversaciones también me han llenado de dudas sobre que hacer, sobre qué es lo conveniente.

Hay una cosa que sé que no quiero, y es un paso: no quiero hacerle daño a él. Para ello, primero, tengo que aclararme yo conmigo misma.